martes, abril 13, 2010

Hna. Pilar


La Hermana Pilar era gallega, de Galicia -España-, pero estuvo muchos años en nuestra provincia religiosa de Argentina y Uruguay. Fue siempre un verdadero regalo de Dios para nosotros: tanto las religiosas como alumnos –chicos y chicas, niños y adolescentes-de los colegios, personas de los barrios en que estuvo, los laicos pertenecientes a nuestros distintos grupos. Todos la querían muchísimo porque ella quería y atendía especialmente a cada uno.
Estoy segura de que -cada uno, como digo- tiene en el fondo del corazón alguna experiencia de este cariño, interés y dedicación personal de Pilar.
Antes de llegar a estas tierras estuvo en España, Roma, Portugal… siempre dejando su honda marca en las personas, obras, instituciones y en la Congregación. Por ejemplo, tuvo mucho que ver en el proceso de canonización de nuestra Fundadora; y muchas otras actuaciones que valdrían cada una un post.
Pero todo esto sería para otra entrada, o varias.
Hoy quisiera hablar de nuestra querida Pilar, hermana de comunidad, que ayer a la siesta –después de una dura y larga enfermedad- se fue al Cielo.
Una noticia triste por un lado, la extrañaremos un montón, pero por otro profundamente alegre porque Dios la hará plenamente feliz; y le agradecerá en nuestro nombre por todo lo que nos dio, a tantos, cada día de su vida.

12 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

Qué linda historia de vida.

Fernando dijo...

Hola, hermana.

No esté triste, le digo lo mismo que nos dijo el párroco cuando murió mi abuela, en el funeral: hasta ahora ella rezaba mucho por vosotros aquí, delante del sagrario, y a partir de ahora lo seguirá haciendo, pero ya delante de Jesús vivo.

Mariaisabel dijo...

Hermana Josefina,
Siento mucho la pérdida de la Hna. Pilar, aunque ella ya está descansdo y seguro que feliz.
Dios le dió una muerte dulce: mientras dormía.
Bonito recuerdo que le ha dado en esta entrada.
Un abrazo y mis condolencias a toda la comunidad.
Mariaisabel

Selín dijo...

Hna. Josefina.

Un abrazo desde El Salvador.
Ya tenía días de no pasar por su blog. Pero qué bendición regresar para encontrarme con este bello testimonio. Triste testimonio, pero a la vez ALEGRE, porque los que vivimos en fe sabemos que cuando una persona ha vivido sus días en comunión constante con el Señor, al morir renace para la vida eterna que Él ha ganado para nosotros.

¡Bendito y alabado sea Nuestro Señor Jesucristo por permitirnos conocer y convivir con estos hombres y mujeres (como usted, Hna. Josefina) que se dejaron iluminar por el Evangelio!

Natalio Ruiz dijo...

"Cuando te encuentre Señor me saciaré de tu Mirada".

Que pueda cantar con el salmista. Y que desde el cielo cuide a la puequeñita pilar que tenemos en casa.

Respetos Pascuales.

Natalio

TERE dijo...

Que bello testimonio. Ojalá, cuando yo muera, haya hecho los méritos suficientes para que alguien se exprese así de mí.
Ella ha vuelto a la casa del Padre.

hna. josefina dijo...

¡Gracias a Todos!
¡Tal cual, Fernando!
Natalio, no dudes en encomendarle a nuestra Pilar que cuide a la tuya. Lo hará muy bien.
En el colegio escribieron una muy linda entrada sobre ella:
http://www.apfe.com.ar/?p=1056
Si quieren entrar.

maria jesus dijo...

Lo siento mucho por ustedes, hermana, piensen que ahora tienen una intercesora en el cielo.
Un beso.

P.D. Encomiendele a mi familia, yo voy a empezar a hacerlo.

Anónimo dijo...

querida Jose: cuánta verdad!!! Pilar ha dejado una huella muy profunda en el corazón de todos los que tuvimos la suerte de compartir con ellas tantos momentos...En lo personal tengo tantos y tan lindos recuerdos..
Un abrazo
María

Juan Ignacio dijo...

Nueva foto.
Luce más joven la Hermana Josefina.
Pierde algo de la imagen de la experiencia, pero si quiere reflejar la juventusd interior, pues me parece muy bien.

ALMA dijo...

Un abrazo Hermana

Fran dijo...

La foto refleja la gran calidad humana de esta hermana.
Debe haber sido realmente una suerte tenerla con ustedes.
Ella ya disfruta la Pascua definitiva.