domingo, julio 23, 2006

El discípulo de Cristo

Dice Benedicto XVI:
«La historia de María de Magdala recuerda a todos una verdad fundamental: discípulo de Cristo es quien, en la experiencia de la debilidad humana, ha tenido la humildad de pedirle ayuda, ha sido curado por él, y le ha seguido de cerca, convirtiéndose en testigo de la potencia de su amor misericordioso, que es más fuerte que el pecado y la muerte». (23.7.06 - Tomado de ZENIT - WWW.ZENIT.org)

11 comentarios:

Anónimo dijo...

AY JOSE...LA MAGDALENA!!!!...QUÉ BONITA ES SU EXPERIENCIA...BUSCARLO SIEMPRE BSCARLO...HASTA EN SUS MUERTES!!!...DONDE TODO PARECE PERDIDO, DONDE PARECE QUE NO VA ESTAR...HASTA ALLÍ LLEGA...SEDIENTA: "HABÉIS VISTO AL AMOR DE MI ALMA..."....Y ÉL QUE SOLO TIENE UNA PALABRA: -MARÍA!!!...NUESTRO NOMBRE ES SUS LABIOS...-MAESTRO...
maría (del carmen)

Alemama dijo...

Santa Mª Magdalena...¡tan vapuleada y leída en clave erótica tan injusta para ella y para nosotros! Es su humildad la que hace que se le perdone mucho, y esa experiencia la transforma hasta ser lo que ha sido, un portento de fe en el resucitado.
Justo lo que me hace falta :(

Presilábica dijo...

que lindo es saber de su misericordia, saber que no nos va apedrear, saber que nos ama, incluso en nuestra humanidad.

Lilian dijo...

Muchas veces me pregunto por qué me ha elegido... Si "no soy digno que entres en mi casa"
Ay ese amor que nos tiene, si pudieramos amar como Él siempre...

Rosa Roja dijo...

Entonces ¿vendría a ser yo también discípula de cristo? a pesar de no ser una católica practicante... Me dejó pensando cuando decís que lo somos aquellas personas que, en la experiencia de la debilidad humana, hemos tenido la humildad de pedirle ayuda. Yo he hecho eso cuando lo necesité para mi salud y la respuesta fue positiva porque me curé. ¿Sería una discípula por eso? Uy, me enrollé :)
Besos!

Tratando de ser yo dijo...

Cuando pienso en estas cosas siento que no sólo es importante reconocer nuestra humildad, abrir nuestro corazón y exponerlo diciendo en voz alta "si, fui débil, pero me arrepiento y estoy dispuesto a recibir tu amor"; también (o más incluso) es importante aprender de nuestras debilidades, y lograr compartir lo que aprendimos... darle a los que nos rodean aunque sea un pedacito del tesoro que descubrimos, aunque sea un pequeño granito, un gesto tierno... algo, algo que le haga bien a su corazón también. Es importante saber compartir nuestros dolores y nuestros errores con otras personas, para que el aprendizaje no sea sólo nuestro...

hna josefina dijo...

Y, Rosa Roja... ¿por qué no?
No son palabras mías, son del Papa. Y él agrega que habría que después, -para ser discípulo- tratar de mantenerse cerca y contarle a los otros su amor misericordioso.
¡Muchas gracias a todos por los aportes!

Eduardo Mangiarotti dijo...

Qué lindo texto! Creo que la Magdalena es como la otra cara de Pedro, en cierto sentido: Pedro el amor que aprende en la caída, María el amor fiel... pero los dos siempre superados por la pascua, por el Dios siempre mayor...

Gustavo er Cura dijo...

El amor misericordioso de Dios, que busca cada dia recuperar esas dracmas perdidas de nosotros sus hijos predilectos pero pecadores. Ya bien lo dice San Pablo en Romanos 5, el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio de su espiritu. Si confiamos y pedimos humildemente su auxilio el no dudará en perdonarnos y darnos el consuelo a nuestro corazon afligido y pecador, salu2 desde el otro lado del charco

Semilla dijo...

Exelente resumen de lo que es ser testigo de Cristo... a orar para lograr llegar a serlo :D CARIÑOS

Anónimo dijo...

Aprendi mucho