miércoles, enero 31, 2007

Cosas de la vida

Con los años vividos, y llegando a una altura de la vida, mi experiencia es:
Creo que, indudablemente, se me ha ido ablandando –gracias a Dios- bastante el corazón. De joven era mucho más ‘justiciera’, más inflexible en mis juicios; hoy creo que he crecido en ‘comprensión’, en tratar de ponerme en la piel del otro.
Pero sucede también que al mismo tiempo las ‘bisagras’, en cambio, se han ido entorpeciendo: Hay hábitos, reacciones, y demás, que uno las siente mucho menos manejables y dúctiles que al principio.
De lo que resulta, probablemente, que lo ganado en blandura de corazón se nota poco –o no se nota- hacia el exterior.Este ‘resultado visible’, en otro tiempo me hubiera costado muchísimo (era muy perfeccionista); hoy -también con el paso de los años- me estimula al humor, y hasta me da alegría, porque me doy cuenta que es verdad que ‘las apariencias engañan’.

4 comentarios:

XavMP dijo...

je, me recuerda un post mío, espero madurar como voz en el futuro.

http://xavmp.blogspot.com/2007/01/violento-por-naturaleza.html

Cristian dijo...

pucha, opino lo mismo que Javier... bendiciones hermana.

Georges Toussaint dijo...

El humor? Siiiiiii, hermanita: esa es la clave...

Aeronauta dijo...

La verdad. Es algo que pido, ser dúctil y dejar un poco la rigidez que seguramente he necesitado para tener las cosas claras, pero no siempre es el camino más cristiano. El punto es pensar,decir y hacer la verdad pero con caridad. ¡Uy! ¡ que desafío, Dios mío! Pide por mí.
Besos