miércoles, enero 31, 2007

Cosas de la vida

Con los años vividos, y llegando a una altura de la vida, mi experiencia es:
Creo que, indudablemente, se me ha ido ablandando –gracias a Dios- bastante el corazón. De joven era mucho más ‘justiciera’, más inflexible en mis juicios; hoy creo que he crecido en ‘comprensión’, en tratar de ponerme en la piel del otro.
Pero sucede también que al mismo tiempo las ‘bisagras’, en cambio, se han ido entorpeciendo: Hay hábitos, reacciones, y demás, que uno las siente mucho menos manejables y dúctiles que al principio.
De lo que resulta, probablemente, que lo ganado en blandura de corazón se nota poco –o no se nota- hacia el exterior.Este ‘resultado visible’, en otro tiempo me hubiera costado muchísimo (era muy perfeccionista); hoy -también con el paso de los años- me estimula al humor, y hasta me da alegría, porque me doy cuenta que es verdad que ‘las apariencias engañan’.

jueves, enero 25, 2007

¿Qué belleza salvará al mundo?

Ojeando un libro nuevo del Card. Carlo M. Martini -“Invitación a la belleza”, Lumen- me encantó un párrafo. Tomado de una carta pastoral suya (1999) en que, citando “El idiota” de Dostoevskij, se hace esta pregunta.

“Siento que todavía hoy la pregunta acerca de esta belleza nos estimula con fuerza: “Qué belleza salvará al mundo?”. No basta con deplorar y denunciar las inmundicias de nuestro mundo. Ni siquiera basta, para nuestra época desencantada, hablar de justicia, de deberes, de bien común, de programas pastorales, de exigencias evangélicas. Es preciso hablar con un corazón cargado de amor compasivo, experimentando aquella caridad que se brinda con alegría y suscita entusiasmo. Hace falta irradiar la belleza de lo que es verdadero y justo en la vida, porque sólo esta belleza arrebata los corazones y los dirige a Dios. Es necesario, en suma, hacer entender lo que Pedro había comprendido frente a Jesús transfigurado (“Señor, ¡qué agradable es estar aquí!” Mt.14,4) y que Pablo, citando a Isaías (52,7), sentía frente a la tarea de anunciar el Evangelio (“¡Qué bellos son los pies de los que anuncian el bien!”: Rm 10, 15).”

sábado, enero 20, 2007

Nazaret








"Necesitamos volver a Nazaret,
Necesitamos vivir en Nazaret,
si queremos vocear con todas las fuerzas
la alegría de ese Dios cercano (metido a fondo)
y la libertad interior que acompaña al compromiso
a favor de todo lo auténticamente humano."

de "Volver a Nazaret" , Madeleine Delbrêl

viernes, enero 19, 2007

Tuve que dejar el blog, y los blogs, por unos días. Me parece que fue muchísimo tiempo.
Cuesta volver a empezar... sobre todo, si quiero tratar de recuperar y leer lo que no pude hasta hoy.
Por eso, tal vez lo mejor sea empezar como de nuevo. Aunque sea de a poco.
¡Aquí estoy!

sábado, enero 06, 2007

Reyes


El día de hoy –que en general conocemos como ‘día de Reyes’- la Iglesia celebra la ‘Epifanía del Señor’.
Epifanía, en griego: manifestación.
Se recuerda el momento en que Jesús es reconocido –porque Él se manifiesta- a unos magos (sabios de oriente) que vienen de lejos; porque vieron el signo que anunciaba el nacimiento del Rey de los judíos.
Siguieron el signo –la estrella- que los guiaba, y encontraron al niño con María su madre. Dice el Evangelio: “y, postrándose, lo adoraron” (Mt.2, 11).
Sólo se adora a Dios.
Estos hombres, sabios, estudiosos, tan comprometidos con la vida que no dudaron de ponerse en marcha al ver el signo y seguir a pesar de las dificultades, buscaban a Dios... y encontraron a un niño pequeño con su madre. ¡Y lo reconocieron!
A tal punto, que después de adorarlo, y entregarle sus dones, se volvieron a su tierra.
¡Vaya que habrá sido ‘manifestación’!...
En ese bebito, en ese chiquito, Dios se manifestó no sólo a los de su pueblo -pastores- sino a los extranjeros venidos de lejos.
.......
Indudablemente Dios nos desorienta... o en realidad, más bien, nos ‘orienta’ por dónde va la cosa cuando es a Su modo: por lo cotidiano, lo simple, lo pequeño.
------------------
Nuestra fundadora, Rafaela María Porras, soñó profundamente en su vida con: ‘poner a Cristo a la adoración de los pueblos’. Por eso quería tener muchas casas religiosas, por todo el mundo, en donde las Esclavas adoráramos a Jesús en la Eucaristía ,con las puertas de la iglesia abiertas a la calle para invitar a otros a adorarlo.
Rafaela reconoció a Jesús en ese pequeño signo del Pan. ¡Y nos invitó a reconocerlo!
Ella se murió un 6 de enero... Jesús le regaló manifestársele plenamente en el Cielo ¡justamente también un 6 de enero!