domingo, mayo 21, 2006

Por compartir...

Mi entorno de estos últimos días:
+ Vivimos tiempo de Pascua.
+ Fiesta de Sta.Rafaela María: ‘Mujer enamorada de Jesús’.
+ Nacimientos y bautismos en familias amigas (Hache, Milko, Xavier).
+ El mundo sufre mucho; y duele mucho (violencia, intereses mezquinos, hambre, incomprensiones, y demás).
+ El Vaticano ha separado al P. Maciel, fundador de La Legión de Cristo.
+ Avatares y alegrías propios de la vida diaria.

Tiempos duros, difíciles. Pero que a mí me animan:
Estoy cada vez más convencida que la clave está en tratar de acercarse, cada vez más, a Jesús. Que ÉL sea nuestro verdadero Amigo, el único Modelo, el Maestro; en realidad, el principio, sentido, y fin de nuestras vidas.
Si ponemos todos esos calificativos en cualquier otro, siempre nos vamos a desilusionar. Si creo que -como cristiano, como padre, docente, o como adulto- puedo brindar todo esto al hermano, ¡me equivoco!. Y después vienen las grandes desilusiones.
Sólo Dios es Bueno.
Para nosotros queda, y esto es algo maravilloso, acoger tanto Amor –“Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no muera”-, y compartirlo: “Amensé unos a otros como yo los he amado”.
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Jesús nos ama con ‘amor misericordioso’. El amor entre nosotros debe ser de ‘misericordia’. (Ya lo decía Teresita. Lo que no significa ‘amor de arriba abajo’; sino amar a toda costa, a pesar de toda falla y debilidad. ¡Que siempre tenemos!).

Me parece que uno de los errores importantes, en que solemos caer los cristianos, es pretender mostrarnos impecables, cuando no es cierto. Y de esto resultan, muchas veces, vidas dobles, disimuladas hasta para uno mismo, y también desastres sociales insospechados. Por eso –en medio del dolor- celebro los pronunciamientos del Vaticano, y de la Iglesia en general, sobre los errores y faltas que cometemos.
¡Cuántas veces en la Misa, todos –desde el Papa hasta cualquiera de nosotros, cristianos participantes-, nos reconocemos pecadores y necesitados de perdón!... Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto, en la vida cotidiana vivir esta realidad?
Desde mi propia experiencia, puedo afirmar: es mucho más fácil tratar de buscar, y encontrar, el remedio cuando uno puede ponerle nombre al mal: Se puede pedir ayuda a otro, poner la esperanza y el esfuerzo en buscar la solución, y, sobre todo, pedir a Dios –de quién nos sabemos totalmente amados a pesar de todo-, su Gracia que nos salva.
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Termino como comencé:
Estoy segura -con la cabeza y el corazón, pero me falta mucho, desde ya, hacerlo realidad en mi vida- que la Vida está en:
Jesús –Dios con nosotros- Hermano, Amigo, Maestro, Modelo.
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Nota: (Los refranes, que ahora se usan poco, son sabios: “Dime con quién andas, y te diré quién eres”.)

10 comentarios:

Altisidora dijo...

Hermana Josefina las palabras que hoy leí en este post, me quedan muy bien.En los últimos días he descubierto que estando al amparo de Jesús, estoy protegida, me siento cómoda y además tranquila.Tanta ha sido la recompensa maravillosa de estar a su lado que, como siempre, ha sido ÉL, quien nunca me ha abandonado, incluso ahora cuando me entregué a su voluntad, me demostró que con la obediencia las cosas pueden volver a ser mejor.
Grcias por brindarme en este espacio virtual, tanta sabiduría, cariños

hna josefina dijo...

¡Qué bueno! Muchas gracias. Me encanta que vengas.

Maru dijo...

qué sabia hermana, su sabiduría está en su sencillez, el viernes conversando temas de actualidad con las chicas que dirigo, me preguntaban por el código de da vinci que está tan de moda o este evangelio de judas que por ahí apareció, y una me decía pero que piensa el vaticano, y yo les contestaba que para referirse a algo de tremenda magnitud, había que ser prudente, no eran comentarios impulsivos, sino que hay un estudio previo.
Con el tiempo aprendo que Dios me quiere así con mis caídas, me quiere como nadie lo hará, me acepta demasiado como soy, sin embargo me insta cada día a ser mejor persona y aspirar a ser santa. Y pasa algo que usted debe comprender, cuando me siento muy insignificante, y TODO está en sus manos, a los ojos de los demás estoy sensacional, una súper woman. Simple, fe práctica en la Divina Providencia.

Maru dijo...

perdón dirijo!!!
cariños.

Julieta dijo...

Siempre que paso por aqui, cuando reviso los links de blogs que tengo en el mio... siento que estoy aprendiendo... siento que me estuviera enseñando, pero de una forma mucho mejor que una sala de clases... porque vengo aqui por voluntad propia!

Un abrazo enorme y muchas gracias!

hna josefina dijo...

¡Muchas gracias a ustedes! Qué bueno es esto de internet, ¿no?
Nos podemos ayudar unos a otros.

aeronauta dijo...

Josefina: estoy tan dolida y confusa con las malas noticias que he recibido al regreso de mi retiro anual que tus reflexiones realmente me han caído como un bálsamo. Es verdad: seguimos al Señor y a su lado estamos tranquilos " Él ha vencido al mundo".

No somos impecables, pero duele comprobarlo...y duele más poder juzgar y errar muchas veces. Realmente lo del padre mexicano me tiene muy desconcertada, a pesar de no ser de su movimiento ni de cerca, salvo el respeto y que somos de la Iglesia, o sea, mucho....

Hermano Sensei dijo...

Hermana, cómo se los pasan por allí.
Aquí una salutación desde tierras de moros.

ojo humano dijo...

Estás muy clara en todo y es bueno comprender que no somos ángeles, que somos seres sujetos a diversas pasiones, propias de nuestra naturaleza, pero con una enorme diferencia, tenemos a Jesús y Su Espíritu, que nos lleva a ver la realidad de manera distinta.
Gracias por pasar por mi página y bienvenida, hay tanto por compartir.
De momento esta Palabra del apóstol Pablo:


Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo
Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los
cuales "yo soy el primero". (las comillas son mías.


Un saludo con afecto.

Juan Ignacio dijo...

Releyendo este post me hizo pensar esta frase:

Me parece que uno de los errores importantes, en que solemos caer los cristianos, es pretender mostrarnos impecables, cuando no es cierto.

Pienso que hay que diferenciar dos cosas: una es "hablar de la virtud", de cómo queremos que sean las cosas, y otra es que con ello parezca que nosotros somos perfectamente virtuosos.

Pasa hoy día que muchos hablan en clave de "querer ser virtuoso" y eso a otros les cae mal porque piensan que aquellos "se hacen los virtuosos" o que al hablar de virtud "no tienen compasión con el que es muy vicioso".

Creo que esto está en la raíz de la discusión de muchos bandos opuestos, como tradicionales y progresistas, zurdos y derechos, etc.

Si se aclarara sobre qué base se está hablando, se podrían aprovechar más las discusiones.

Quizás.

Saludos.