miércoles, septiembre 27, 2006

Ventajas y desventajas

Esto de tener un blog no anónimo, o con seudónimo al menos, tiene sus pros y sus contras.
Varias veces me hubiera gustado escribir sobre temas, anécdotas o hechos cotidianos, que creo pueden interesar a todos, y me he sentido frenada por no 'exponer a otros'. No creo que a todos les guste 'ser publicados' por un tercero, sin tener arte ni parte. He pensado, en algún momento, hasta pedir autorización; pero después resulta demasiado complicado y acabo no poniendo nada.
En cambio, por otro lado, tiene la ventaja de que ya he hecho algunos grandes amigos personales. Y, además, para los que pudieran creer -y pasa en la red- que el decirme 'religiosa' formara parte de mi seudónimo, de este modo no queda ninguna duda.
Indudablemente, en la vida hay que hacer opciones.
Tal vez podría solucionarlo teniendo dos blogs: uno con seudónimo y el otro no. Pero... ¡hasta ahí ya no me da el tiempo de dedicación!

4 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

Ya salió así. Por algo será, ¿no?

t.i.n.a. dijo...

Me encanta que de la cara Hna Josefina, es muy bueno saber que hay religiosas con ganas de hacer apostolado a travéz de los blogs.
Siga adelante y que Dios la bendiga!!!

La Rosa Roja dijo...

Iba a decir "a todos nos ha pasado lo mismo alguna vez" pero no puedo decirlo, no puedo hablar por otros. Sólo puedo decir: "a mí me ha pasado lo mismo", he sentido lo mismo. Tampoco me da el tiempo para mantener dos blogs y, cuando deseo o necesito hablar de terceros cuesta. En mi caso cuesta más, supongo, pero no me inquieta. He optado por las iniciales de los nombres y con eso intento solucionar el problema. No obstante, tras mi seudónimo nadie me reconocería :)
Un abrazo, hermana Josefina, y no deje de escribir. Lo hace ud. muy bien.
Lo mismo que le he dicho a Eduardo, le digo a ud.: ojalá algún día pueda conocerla y dialogar frente a frente. Los religiosos ya son parte de mi vida, por las vueltas de la vida misma, así que hábitos más o menos no harían la diferencia.

hna josefina dijo...

¡Encantada! ¡Cuando quieras!
Ya sabes dónde estoy. Poneme un mail y arreglamos.