martes, octubre 19, 2010

A propósito del amor.

La entrada sobre la caridad, de Fernando, tiene mucho que ver con mi cuestionamiento de estos días.
Al comedor, durante la mañana, se presentan más de una vez personas que quieren entrar. A alguna la acepto, a otras no. En el momento suelo tener un criterio para explicar mi decisión; pero la verdad es que después no es raro que me pregunte si fue esa la razón, o más bien mi dureza de corazón, la que no recibió al pretendiente.
No siempre lo tengo tan claro.
Que Dios -y los hermanos- me perdonen; y me regale un corazón cada día un poquito más parecido al suyo.

13 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

Josefina,

¿El criterio es aquello de comprometerse a tramitar el DNI?

¿Podés tener tu propio criterio o hay que obedecer al que dicta la congregación?

(Espero haber respondido tu inquietud allá en Aquí estamos)

Fernando dijo...

Querida hermana:

Recuerdo que ya comentó usted sus dudas sobre esta materia en otro post, del 16 de febrero.

Si los medios son limitados (sitio, alimento) ¿cómo no excluir a algunos? Si no, todos los pobres de Buenos Aires acabarían en su comedor (y ya comentó usted que cada vez hay más miseria). Ha de haber un criterio objetivo, puesto por usted o por la comunidad, se trata de buscar el más justo, sin prejuicios.

More dijo...

Pienso... pienso... y pienso... a diferencia de Fernando, yo no usaría la palabra "excluir"... me parece fuerte y diría que diametralmente opuesta al Evangelio de Jesús. Por otro lado, mi corazón tiende a querer creer que si no hay lugar en tu comedor, Josefina, lo habrá en otro. Tus límites son lógicos.

Saluditos para todos.

hna. josefina dijo...

Gracias a los tres por los comentarios.
Tal vez tendría que haber explicado un poco más: Desde hace ya un tiempo, si ese día sobra lugar en el comedor porque no vinieron todos los inscriptos, dejamos pasar a alguno que no está anotado. Y sobre todo es a estos donde hay que decidir si se los acepta o no y no siempre es muy clara mi decisión. Un ejemplo: a veces, si se enojan porque les decimos que hay que estar inscriptos, no les ofrezco que esperen por si hay lugar. Para eso, me he dado cuenta que alguno -si lo hice pasar igual- después de comer se les pasó el enojo; así que no es que fuera agresivo sino que tenía hambre.
Indudablemente varias veces meteré la pata. Y mejor es darse cuenta que es así.

AleMamá dijo...

Creo que era san Ignacio el que dijo que había que dejar que la moneda se calentara en tu mano antes de darla. Hay pobres, pero también ¡hay tanto engaño!

Cariños, Josefina

Fernando dijo...

Estoy totalmente seguro que siempre ha obrado usted de buena fe, aplicando el criterio que creía mejor. Si se cometen fallos o injusticias sin proponérselo es algo humano, pero seguro que en su caso siempre aplicará usted el mejor juicio.

En España decimos que sólo se equivoca el que se mueve, así que mejor equivocarse que estar sin hacer nada.

mjbo dijo...

Es que elegir y acertar sobre la marcha ha de ser muy difícil. Creo que será mucha tensión, y al final pues queda lo hecho con buena voluntad.
Saludos

Maria Jesus dijo...

Como Dios lee en los corazones, lo importante es la intención que tenga, siempre que actúe por amor, no importa si se equivoca o no

Analía dijo...

Creo que es muy bueno que la realidad nos siga interpelando, que sigamos sintiendo el corazón movilizado incluso por las propias limitaciones. Eso nos hace estar más atentos, no dejar de buscar...
Seguir los pasos de Jesús en lo bien concreto a veces no es fácil..
Me sentí bastante identificada. Soy directora en una Casa del niño, y me toca hacer las entrevistas de admisión,los cupos son limitados. Cuando llega el momento de la "selección",me encuentro muchas veces con mis propias contradicciones, y entonces si tal o cual se mostró agresivo o muy exigente en la entrevista (pasa frecuentemente)lo primero q dice mi cabeza es "ya está, no entra"; y luego la pregunta casi inmediata, que se me va haciendo ejercicio cotidiano: "Qué haría Jesús?"...y claro, los pondría en primer lugar! los últimos son los primeros, y en nuestra tarea eso no podemos perderlo de vista...no?

Me hizo pensar esta entrada, sentí mucha identificación de verdad.

hna. josefina dijo...

Sí. ¡gracias Analía!

ALMA dijo...

Hermana, ya lo comenté en el sitio de Fernandoy ese post "Caridad" me hizo reflexionar y conocer cosas que yo no interpreto o no conozco simplemente, porque a mi me han enseñado todo desde el miedo. Y luego con los años y con suscesivas enseñanzas he comprobado que Dios no se enoja tanto y no es tan malo como a mi me dijeron y que todo lo perdona, solo tenemos que obrar en forma grata a sus ojos y su pedido es el mio tambien: tener cada vez mas fé y un corazón abierto para que Jesús entre en él

Un beso y gracias por el post

Javier Martinez V. dijo...

Creo que no hay dureza en su corazón, sucede que usted obedeció a la razón pero como ser humano también es proclive a cometer errores involuntarios.

Saludosss.

Roberto dijo...

Mismos cuestionamientos tengo a diario. Qué el Señor nos conceda tener un corazón más generoso.