martes, octubre 05, 2010

sobre el hábito en las religiosas

Me encantó lo que pone la Hermana Eugenia.
Adhiero totalmente.
Y me da mucha alegría, porque a veces pensamos que el llevarlo es una carga.
Eso sí: me parece que -justamente porque es signo de alabanza y alegría- en este tiempo tiene que ser un hábito lindo, claro, y práctico; y no que parezca que la que lo lleva tiene que soportar un peso terrible, o que lo lleva con timidez.
¡Que sea verdadero signo de agradecimiento por el tanto don del Amor de Dios!

11 comentarios:

Juan Ignacio dijo...

Lejos queda la opinión de un laico, aunque te recuerdo que para este tema de antaño que volviste a traer mi gusto es: sí al hábito.

Fernando dijo...

Querida hermana, me gusta que los sacerdotes, los religiosos y las religiosas (como se dice ahora) vayan con su hábito. Es, ante todo, una muestra de santo orgullo: cerca de mi casa hay un convento-colegio-iglesia de frailes, por dentro van todos tan contentos, con su hábito, pero en cuanto pisan la calle van de laicos. ¿Es qué les da vergüenza que les reconozcan?

Es también una cuestión de identificación, como las batas de los médicos o las togas de los jueces. Si me da un infarto en la calle y un señor de corbata se me acerca para darme la extremaunción, diciendo que es sacerdote, ¿me puedo morir tranquilo?

More dijo...

Un gusto pasar por acá.
Como decía San Ignacio de Loyola: todo tanto cuanto. Hay algunos religiosos que quizás usan el hábito simplemente porque los diferencia y necesitan esa diferencia, otros porque les representa directamente su opción, otros porque necesitan esconder algo debajo de él.
Con ésto quiero decir que las motivaciones para usarlo no son las mismas para todo el mundo (así como podríamos convenir en que lo que motiva la vida religiosa de TODOS los religiosos en el mundo tampoco es la misma y sólo Dios conoce los deseos más profundos de los seres humanos).
Yo creo que con respecto al uso del hábito... tanto cuanto.
Y también está el fin... porque todo se ordena al fin, ya sea temporal o atemporal (Dios). Entonces, de acuerdo a cuál sea el fin de cada consagrado, veremos cómo se usa el hábito como medio.
Una humilde opinión de alguien en constante discernimiento.
Saludos a todos los visitantes.

hna. josefina dijo...

More: Lo que decís tenés razón; hay muchas motivaciones para usarlo; y también las hay para no usarlo.
Lo que a mí me da pena es cuando lo que se lee es que los que lo usamos somos antiguos, y los que no lo usan son modernos.
Confieso que preferiría que fuera como los sacerdotes: están los que usan el alzacuello, los que no y los que a veces sí y a veces no, y no se los cataloga.
Personalmente creo en el hábito. Sobre todo porque anuncia. Pero me encantó esto del salmo 115 y por eso me pareció bueno ponerlo aquí.
Ojo, que creo que también a veces vienen adosados al hábito 'privilegios' que no tienen sentido y a veces ése es el motivo de que algunos no lo quieran llevar. Yo prefiero tratar de no usar los privilegios -pasar primero en las colas; que no te cobren, te traten como si fueras superior, etc.-, hay que estar atentos, pero no sacarme el hábito.
¡Qué bueno que sigas viniendo!
Saludos.

More dijo...

Gracias por la respuesta! Yo creo cada vez menos en las categorías y más en el discernimiento.
Besos y seguiré visitando y compartiendo.

derechofamilia-páginas libres dijo...

Querida Hna. Josefina,

Me encanta la modernidad, el estar actualizada en todo, en especial en la tecnología, pero en relación con el hábito, desde niña he admirado a las religiosas y religiosos por sus lindos hábitos, mis monjitas Salesianas, los cambiaron por otro más cómodos más cortos, pero yo las recuerdo con los otros, y para mi los sacerdotes, siempre deben de llevar sus hábitos y sentir orgullo por ser representantes de Dios.

Respeto todas las opiniones, pero yo pienso así.

Con mucho cariño desde San Isidro- Perú.

María del Carmen

Fran dijo...

A mi me alegra el alma encontrar un hábito porque sé que encuentro una persona con mucha generosidad, compromiso y entrega, con toda la alegría que esto genera en ella y en los que la rodean.

Maria Jesus dijo...

A mi tambien me alegra ver a los religiosos con sus habitos y a los sacerdotes con sotana o alzacuellos. El hábito no hace al monje, pero ayuda a reconocerlo

AleMamá dijo...

Antiguo tema que se ha tratado acá otras veces, ¿eh, Josefina? ya sabes que opino que es maravilloso que haya personas que lo usen anunciando que la Iglesia tiene ese tesoro y no lo oculta. Es muy bueno ver ese testimonio de cercanía a los fieles y que los podamos reconocer.

Estoy completamente de acuerdo de que los hábitos sean más prácticos, y hasta higiénicos, porque no me digas lo que debe ser andar por Buenos Aires en verano con un hábito de esos que te dejan solo la cara fuera.....

Los sacerdotes me gusta que no se oculten tampoco. ¡Menos que nadie! pues osn muy pocos.

Un beso

Marta Salazar dijo...

muy lindo! muy bien! claro y práctico ;)

Anónimo dijo...

Por que no:)