sábado, octubre 30, 2010

Por dar señales de vida

A veces tardo en escribir por falta de tema, o porque no tengo tiempo.
Esta vez me parece que fue por la razón contraria. Han ido pasando bastantes cosas -distintas, propias de la vida: nuestras y las del país, por supuesto- todas seguidas. Como mis tiempos de procesos son algo lentos, todavía no terminé de vivir una que ha venido la otra, y después la siguiente.
Entonces, es como si se me fueran escapando sin que logre cristalizar algo en el blog.
Por eso lo pongo, para dar por lo menos señales de vida.
Ya vendrán tiempos más calmos.
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Esta entrada también podría etiquetarla en 'caracterología'. Por lo de los tiempos de los procesos.

martes, octubre 19, 2010

A propósito del amor.

La entrada sobre la caridad, de Fernando, tiene mucho que ver con mi cuestionamiento de estos días.
Al comedor, durante la mañana, se presentan más de una vez personas que quieren entrar. A alguna la acepto, a otras no. En el momento suelo tener un criterio para explicar mi decisión; pero la verdad es que después no es raro que me pregunte si fue esa la razón, o más bien mi dureza de corazón, la que no recibió al pretendiente.
No siempre lo tengo tan claro.
Que Dios -y los hermanos- me perdonen; y me regale un corazón cada día un poquito más parecido al suyo.

viernes, octubre 15, 2010

Con los mineros


No me decidía a poner nada en el blog porque creo que tal vez esté todo dicho, o que no es fácil decir algo. Pero en realidad sigo conmovida y no escribir podría dar a pensar que pasa inadvertido.
No es sólo el rescate... que fue fantástico. Fueron dos largos meses que estuvimos en vilo; primero por la desgracia del derrumbe y, una vez que los encontraron. pendientes de que se mantuvieran fuertes, animados, tratando de apoyar con la oración y la esperanza.
No sé si seré ingenua, pero estoy segura de que el mundo -como fue, no sólo Chile sino el mundo- pendiente, tratando de animarlos, y los creyentes rezando, tienen que haber sido un gran aporte para ellos. No porque lo supieran, sino porque esa fuerza seguro se les hacía sentir.
Por eso la alegría de ahora -¡tanta!-, por eso es que estamos todos tan conmovidos.
¡Un abrazo grande para Chile!
¡Un abrazo grande y fraterno para cada minero!

martes, octubre 05, 2010

sobre el hábito en las religiosas

Me encantó lo que pone la Hermana Eugenia.
Adhiero totalmente.
Y me da mucha alegría, porque a veces pensamos que el llevarlo es una carga.
Eso sí: me parece que -justamente porque es signo de alabanza y alegría- en este tiempo tiene que ser un hábito lindo, claro, y práctico; y no que parezca que la que lo lleva tiene que soportar un peso terrible, o que lo lleva con timidez.
¡Que sea verdadero signo de agradecimiento por el tanto don del Amor de Dios!