domingo, noviembre 26, 2006

Reflexión en borrador



Con relación a las distintas personas, mi experiencia personal es ésta:
Ellas son María, Juan, Pedro o Jacinta... cada una con su nombre.
Concretas, con su ser peculiar.
Que tienen familia, están ambiente, y demás; pero “ser”, son él , ella, vos y yo.
Además, sucede que puede -o puedo- ser pobre, rica, ni pobre ni rica, sana, enferma, inteligente, simpática, argentina, francesa, baja, gorda, ágil... y tantas otras cosas más, hasta bueno y malo. Pero, todos estos, son adjetivos, no sustantivos.
El problema es que, a veces, convertimos estos adjetivos, o accidentes, en sustantivos. Y ahí se 'arman' las diferencias importantes.
Pero si el sustantivo es el mismo, o par, no hay diferencias.
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Por eso -insisto, es mi experiencia- cuando me encuentro con 'alguien' -enfermo, borracho, o que me resulta 'desconocido'-, tiendo a mirarlo a los ojos. Y ahí se salvan las distancias.

5 comentarios:

María Lago Aci dijo...

buenísimo: nosotros somos personas, somos sustantivos, no somos adjetivos. Los adjetivos son el maquillaje (a veces bien importante, pero maquillaje al fin), lo sustantivo, la persona Josell aci

Anónimo dijo...

Me encantó tu reflexión. ¡Gracias! MR. ACI

Pablo Muttini dijo...

Me encantó, Jose, lo de mirar a los ojos. No se si te lo había comentado pero, muchas veces, cuando con los muchachos, tus peregrinos (y para la sociedad, los deambulantes) hablamos de pecado, digo siempre lo mismo: pecado es aquello que no nos permite mirarnos a los ojos; aquello que no nos deja mirarnos a los ojos entre nosotros y tampoco, mirar a los ojos a Jesús. Mirarse a los ojos es signo de una cercanía tal que hasta tiene olor a comunión.
Lindísima reflexión.

Semilla dijo...

Mirar a los ojos es la mejor forma de conocer al alma de una persona... péro si no se puede, tambien se vale leer su blog... je je je ;D
CARIÑOS

Pampa dijo...

Me gusta mirar ojos.