En el comedor tuvimos una mañana con bastante trabajo.
Teníamos planeado festejar los cumpleaños de los nacidos en mayo y junio, y nos llegaron tarde las tortas. Por otro lado, antes de entrar a comer, pasaban los peregrinos a un aula para volver a ser invitarlos a los distintos talleres que se brindan. Además había algunos pretendientes para inscribirse, otros que querían entrar y no se convencían de que no reunían las condiciones.
En medio de todo esto, tuve una charlita sobre el partido del viernes, Argentina-Alemania, con un Peregrino que fue bien interesante.
Cree que Maradona tendría que poner muchachos jóvenes, porque hay que frenar la potencia alemana. Me contó que como ocho de los jugadores vienen de la subveinte, y tienen mucha fuerza. Argentina necesita controlar el mediocampo para que los alemanes no pasen; y para eso hay que poner jugadores jóvenes con mucha movilidad.
Es un señor mayor, que no hace la cola con todos afuera sino que, ni bien llega, se sienta adentro a esperar su turno.
Veremos: si Maradona opina lo que él, y si así ganamos el partido. Sabe mucho de futbol; además que de otras cosas, ya que me ha dado unos muy buenos consejos.
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miércoles, junio 30, 2010
jueves, abril 22, 2010
¿Qué decir?...
Casi a diario, y va haciendo ya bastante tiempo, en los medios –incluso los periódicos católicos: Aciprensa, Zenit- leemos algo sobre los abusos sexuales de sacerdotes y religiosos.
¡Tema durísimo! Porque lo que es durísima es ¡la realidad!
Hace tiempo, también, que pienso que debería escribir algo sobre ello; pero de verdad no sé qué poner…
Pena honda, por todo lo sucedido. Y pena también por su negación u ocultamiento.
Deseo profundo de pedir perdón, como miembro de esta Iglesia pecadora.
Deseo también de que nos sirva de aprendizaje para, en adelante, ser sobre todo testimonios de humildad, de claridad, de transparencia. Necesitados de ayuda y de perdón.
Y, por otra parte, deseo también –y honestamente convencida- de que la gente sepa que, si bien todo esto desgraciadamente se dio, de ningún modo ha sido ni es algo corriente, sino todo lo contrario.
(Pero sucede que aunque fuera uno en un millón, es igual gravísimo).
Confieso que a mí, personalmente, me duele de un modo especial el suponer que no es difícil que la confianza, que en general se nos tiene a sacerdotes y religiosos, haya contribuido a que pudieran suceder estas cosas. Lo que lo hace más grave todavía.
Le agradezco a Benedicto XVI que esté encarando esto públicamente, con honestidad, tristeza y humildad.
¡Tema durísimo! Porque lo que es durísima es ¡la realidad!
Hace tiempo, también, que pienso que debería escribir algo sobre ello; pero de verdad no sé qué poner…
Pena honda, por todo lo sucedido. Y pena también por su negación u ocultamiento.
Deseo profundo de pedir perdón, como miembro de esta Iglesia pecadora.
Deseo también de que nos sirva de aprendizaje para, en adelante, ser sobre todo testimonios de humildad, de claridad, de transparencia. Necesitados de ayuda y de perdón.
Y, por otra parte, deseo también –y honestamente convencida- de que la gente sepa que, si bien todo esto desgraciadamente se dio, de ningún modo ha sido ni es algo corriente, sino todo lo contrario.
(Pero sucede que aunque fuera uno en un millón, es igual gravísimo).
Confieso que a mí, personalmente, me duele de un modo especial el suponer que no es difícil que la confianza, que en general se nos tiene a sacerdotes y religiosos, haya contribuido a que pudieran suceder estas cosas. Lo que lo hace más grave todavía.
Le agradezco a Benedicto XVI que esté encarando esto públicamente, con honestidad, tristeza y humildad.
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lunes, octubre 13, 2008
sábado, septiembre 27, 2008
¿Un mundo mejor?
* Este tiempo -como ya conté en entradas anteriores- estoy leyendo artículos o libros de Nouwen y Vanier. Me ayuda, cuando leo algo de un autor que me parece importante, releer cosas suyas todas seguidas, y rumiar su mensaje.
Ellos, cada uno en su modo porque son muy distintos, tienen como eje y metas de sus vidas la búsqueda de reconciliación y la comunión entre diferentes.
* Anoche –también me pareció importante- escuché el debate de los candidatos a la Presidencia de los Estados Unidos. Después leí, u oí, que habrá varios más y que en este caso el tema era ‘la seguridad’. Puede ser; pero igual, me impresionó muchísimo que, además de lo ineludible por el momento que estamos viviendo de tocar el tema económico, de lo que más hablaron -con matices, pero con una gran valoración de los dos- fue de la guerra.
No hay duda que en nuestra región, gracias a Dios, es algo que nos queda muy lejos; pero me hizo pensar en cuántas partes del mundo es algo todavía tan vigente y cotidiano. Sin embargo, como Vanier y como Nouwen, soy de las que creo firmemente que no es la guerra la que construye un mundo mejor, sino la paz, el perdón, y la búsqueda de comunión entre todos.
Ellos, cada uno en su modo porque son muy distintos, tienen como eje y metas de sus vidas la búsqueda de reconciliación y la comunión entre diferentes.
* Anoche –también me pareció importante- escuché el debate de los candidatos a la Presidencia de los Estados Unidos. Después leí, u oí, que habrá varios más y que en este caso el tema era ‘la seguridad’. Puede ser; pero igual, me impresionó muchísimo que, además de lo ineludible por el momento que estamos viviendo de tocar el tema económico, de lo que más hablaron -con matices, pero con una gran valoración de los dos- fue de la guerra.
No hay duda que en nuestra región, gracias a Dios, es algo que nos queda muy lejos; pero me hizo pensar en cuántas partes del mundo es algo todavía tan vigente y cotidiano. Sin embargo, como Vanier y como Nouwen, soy de las que creo firmemente que no es la guerra la que construye un mundo mejor, sino la paz, el perdón, y la búsqueda de comunión entre todos.
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